2ª de L/zaque: Cuando el Toro Manda y la Torería Responde

2ª de L/zaque: Cuando el Toro Manda y la Torería Responde

02.02.2026 05:16 a.m.

Redacción: Héctor Esnéver Garzón Mora

Una tarde de hondos matices del toro bravo en Lenguazaque devolvió a la afición la necesidad de clamar el respeto, el silencio y la valoración justa de las suertes. Un encierro interesante de Santa Bárbara, la entrega absoluta de la terna, los triunfos de Joaquín Galdós y Jesús Enrique Colombo, y el indulto del tercero de la tarde marcaron una corrida con peso argumental y emoción verdadera.

Lenguazaque – Colombia. La Fiesta Brava, para sostener su esencia y grandeza, exige del aficionado una conducta acorde a su liturgia. Recuperar los estándares del respeto en los tendidos, los silencios que permiten entender la lidia, la valoración técnica de cada suerte y la expresión de la inconformidad en los tonos y momentos adecuados, resulta hoy más necesario que nunca. Pero, sobre todo, es imprescindible no desmeritar a ninguno de los hombres que, desde sus funciones, se ponen delante de un toro bravo y se juegan la vida. Bajo esa premisa demandadas y no en su totalidad ejecutadas se desarrolló la segunda corrida de la feria de Lenguazaque, una tarde que dejó argumentos sólidos y una clara lección de tauromaquia.

El encierro de la ganadería Santa Bárbara, propiedad de don Carlos Barbero Núñez, de encaste Juan Pedro Domecq y Núñez, estuvo correctamente presentado y ofreció un abanico de comportamientos que mantuvo el interés de principio a fin. El primero, noble pero complejo, de corto recorrido, sin casta ni clase. El segundo, noble, aunque limitado por la falta de fuerza y algo distraído. El tercero, el gran protagonista de la tarde: bravo, encastado, noble, con fondo y clase, un ejemplar completo al que la presidencia concedió el indulto, honrando su bravura. El cuarto tuvo dos fases bien marcadas: solo se expresó en el primer tercio y en la muleta desarrolló sentido y peligro. El quinto fue de menos a más, sacando virtudes en la muleta y recibiendo palmas en el arrastre. El sexto manseó en varas, fue complejo, pero dejó una virtud poco agradable para los entendidos: la tolerabilidad descafeinada.

En ese contexto, con un encierro que ofreció diversidad de comportamientos y exigencias, la tarde se fue decantando hacia un escenario donde el conocimiento, la técnica y la capacidad de lectura del toro resultaban determinantes. No fue una corrida de facilismos ni de soluciones prefabricadas; cada ejemplar obligó a pensar la lidia, a administrar los tiempos, a entender cuándo apretar y cuándo templar. La plaza, expectante, fue testigo de cómo el toro marcó la pauta y puso a prueba el bagaje de la terna, dejando claro que solo desde la entrega, el oficio y el respeto al animal podía construirse el triunfo. Fue, en suma, una tarde en la que el toro volvió a ser el eje, y sobre ese eje comenzó a escribirse la historia de los hombres que, muleta y espada en mano, asumieron el reto.

Lendro de Andalucía (terno rosa y oro) abrió plaza con un saludo capotero a la verónica, llevado siempre a favor del burel. En la muleta se fue acoplando a un toro de planteamientos complejos, dejando tandas con torería, esfuerzo y valor. El uso de la tizona se prolongó y, tras aviso, fue silenciado. Con el cuarto de la tarde, volvió a lancear bien a la verónica, arrancando los “olés” del tendido. En la muleta buscó soluciones con recursos técnicos, porfió con firmeza, aunque sin lograr redondear la faena. Donde rubricó su categoría fue en la suerte suprema: una estocada en lo alto, de ejecución impecable, hizo rodar al toro sin puntilla en segundos, gesto inequívoco de matador, reconocido con una oreja justamente concedida por el Palco Alto.

Joaquín Galdos (terno azabache y oro) dejó constancia de su oficio y profundidad. Con el segundo de la tarde lanceó a la verónica con corrección y temple. En la muleta firmó una faena torera, imprimiendo gusto y despaciosidad, sacando partido a un toro con escasas opciones; como dice el argot, “sacó agua de pozo seco”. Pinchazo y estocada para cortar una oreja de peso. Con el quinto, su segundo, volvió a saludar a la verónica y en la muleta construyó una labor de poder y decisión, con tandas bien estructuradas, gran contenido artístico y, sobre todo, mucho gusto. La estocada en lo alto selló una actuación redonda, premiada con dos orejas.

Jesús Enrique Colombo (terno pizarra y oro) fue el eje emocional de la tarde. Al tercero lo recibió con bellas y acompasadas verónicas, quitó por chicuelinas y protagonizó un gran tercio de banderillas: dos pares de poder a poder y uno al violín, haciendo vibrar la parroquia. En la muleta cuajó una faena de mando, poder y variedad, con tiempos medidos y mucho sitio, vibrante y emotiva, todo ello bajo un torrencial aguacero que acompañó el festejo desde ese momento. La comunión fue total entre tendidos y presidencia, que concedió el indulto al gran ejemplar. Dos orejas simbólicas y ovación cerrada al toro. Con el sexto, que cerró plaza, dejó un saludo capotero de nivel. En la muleta mostró paciencia, inteligencia y oficio, hilvanando una faena de poder y voluntad, con tandas que llegaron al tendido. La estocada en lo alto, sin puntilla, rubricó su tarde con dos orejas.

Lenguazaque vivió así una corrida de contenido y verdad, donde el toro bravo mostró toda su dimensión, la terna respondió con entrega y torería, y la afición tuvo la oportunidad de reencontrarse con la esencia de la Fiesta: discreto respeto, conocimiento y pura emoción. Una tarde para recordar que la tauromaquia se engrandece cuando se escucha al toro y se valora al torero en toda la dimensión de su riesgo y su arte.

Ficha del Festejo:

Lenguazaque (Cundinamarca) - Domingo 01 de febrero, 2026 - Segunda y última corrida de feria - Toros de Santa Bárbara correctamente presentados y de variado juego. El tercero de lidia ordinaria indultado. Leandro de Andalucía: Silencio tras aviso y Oreja. Joaquín Galdós: Oreja y Dos orejas. Jesús Enrique Colombo: Dos orejas simbólicas tras indulto y Dos orejas. Incidencias: Del tercer toro en adelante el festejo se realizó bajo las inclemencias del tiempo, lluvia contante.

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