
28.11.2025 07:37 a.m.
Redacción: Héctor Esnéver Garzón Mora
La alcaldía y los empresarios taurinos avanzan en las gestiones para configurar una feria 2026 de altos vuelos en Lenguazaque, con ganaderías de peso, un cartel de toreros de primera línea y la posible alternativa del crédito local Anderson Sánchez. Aunque las negociaciones aún se afinan, el ambiente en la región cundi-boyacense ya huele a fiesta brava.
Arbeláez - Colombia. Lenguazaque, uno de los epicentros taurinos más tradicionales del corredor cundi–boyacense, ha comenzado a mover con decisión los capotes administrativos y empresariales para asegurar que su feria anual de 2026, prevista para el 31 de enero y el 1 de febrero, vuelva a ser referencia en la provincia. La afición, fiel y exigente, reclama una feria grande; los organizadores parecen decididos a dársela.
GANADERÍAS DE PESO PARA UNA PLAZA EXIGENTE
En los primeros trazos del proyecto ferial figuran tres hierros de reconocida estirpe: Santa Bárbara, Mondoñedo y Herederos de Miguel Gutiérrez. Tres encastes, tres conceptos y un único objetivo: poner toros con trapío, movilidad y casta para una plaza que no perdona el toro terciado ni la bravura de trámite.
La presencia simultánea de estas ganaderías, cada una con su personalidad, deja ver la intención de configurar dos tardes de categoría, donde el toro vuelva a ser el eje del espectáculo y no un mero acompañante del torero.
UN CARTEL QUE PROMETE: EXPERIENCIA, VALOR Y JERARQUÍA
En las libretas de los empresarios aparecen nombres que despiertan expectación:
- Luis Bolívar, el colombiano que mejor ha entendido el toreo clásico en las últimas décadas.
- Juan de Castilla, maduro, poderoso y con un momento artístico que reclama escenarios de responsabilidad.
- Ramsés, de raza demostrada, un torero que se crece en plazas serias como Lenguazaque.
Y como ingrediente internacional, un nombre que electriza a la afición: Manuel Jesús "El Cid", el maestro de Salteras, figura indiscutible del toreo contemporáneo. Su presencia dependerá de que sus pretensiones económicas se ajusten a la realidad de la provincia. La organización ha sido clara: “Lenguazaque es grande en tradición, pero la economía del municipio tiene límites que no se pueden rebasar.”
Si las cifras lo permiten, la feria ganaría una dimensión histórica: el regreso de un torero icónico a una de las plazas más auténticas del país.
UNA ALTERNATIVA QUE SERÍA ORGULLO DEL PUEBLO
Uno de los puntos más comentados en los borradores del cartel es la posible alternativa de Anderson Sánchez, joven crédito lenguazaquense que ha demostrado madurez técnica y valor suficientes para dar el paso al escalafón superior.
El hecho de que Lenguazaque pueda convertirse en su cuna de doctorado es un aliciente enorme para la afición local, que ve en el torero un embajador de su identidad y una promesa real para el futuro taurino nacional.
Si se concreta, sería uno de los momentos estelares de la feria: un hijo de la tierra tomando la alternativa arropado por ganaderías de respeto y toreros consagrados.
APOYO INSTITUCIONAL: UN EMPUJE DECISIVO
Las gestiones ante la Administración Municipal avanzan con buen viento. Todo apunta a que el alcalde facilitará, como es tradición, la celebración de los dos festejos mayores domingo y lunes, fórmula que ha consolidado a la feria como una de las más sólidas y concurridas de la región.
El respaldo institucional no es menor: garantiza orden logístico, seguridad, apoyo cultural y la articulación necesaria para que la feria impacte positivamente en el comercio, el turismo y la imagen del municipio.
LA AFICIÓN YA SE ILUSIONA
Aunque los carteles aún están en etapa de afinación, en los corrillos taurinos de la región ya se habla de la feria como si estuviera a la vuelta de la esquina. Las expectativas crecen, las comparaciones con ediciones anteriores surgen y la conversación gira en torno a un mismo deseo: “Que Lenguazaque 2026 sea grande, seria y emocionante.”
Los próximos meses serán cruciales. Se revisarán presupuestos, se cerrarán contratos, se definirán combinaciones y se ultimarán detalles. Pero si algo ha quedado claro desde ya es que Lenguazaque está toreando su feria con ambición, entendiendo que la fiesta brava en los pueblos sigue viva porque los aficionados y las autoridades apuestan por hacerla con seriedad.
Hasta el momento, todo indica que Lenguazaque 2026 promete emociones fuertes. Y en la región cundi–boyacense ya se escucha el runrún: “Esta feria viene brava.”





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