
21.01.2026 08:09 a.m.
Redacción: Héctor Esnéver Garzón Mora
Morante de la Puebla reaparece el Domingo de Resurrección en la Real Maestranza tras seis meses de paréntesis, encabezando un proyecto ambicioso que lo sitúa como eje de la temporada sevillana y símbolo de la recuperación del pulso artístico de la plaza.
Arbeláez – Colombia. La tauromaquia vuelve a latir con pulso propio en Sevilla. Tras meses de silencio, incertidumbre y reflexión, una noticia adelantada por Vicente Zabala de la Serna en El Mundo ha reordenado el tablero taurino nacional: Morante de la Puebla reaparece. No se trata solo del regreso de una figura, sino del retorno de un concepto artístico que condiciona carteles, despierta ilusiones y devuelve a la Real Maestranza su papel de epicentro emocional del toreo contemporáneo.
MORANTE VUELVE A SEVILLA: LA REAPARICIÓN QUE VERTEBRA LA TEMPORADA Y PROYECTA LA FERIA
Morante de la Puebla vuelve a vestirse de luces. La noticia, adelantada por Zabala de la Serna en El Mundo, posee la hondura de los grandes acontecimientos taurinos. Tras un invierno cargado de interrogantes, el torero sevillano reaparecerá el Domingo de Resurrección, 5 de abril, en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, la plaza donde su tauromaquia ha alcanzado en los últimos años una dimensión histórica.
El regreso llega seis meses después de aquella tarde del 12 de octubre en Las Ventas, cuando Morante se quitó la coleta al término de una faena cargada de simbolismo. Un gesto que él mismo se apresuró a matizar: no era una retirada, sino un alto en el camino, un descanso necesario para un torero que entiende el oficio desde la verdad interior y la entrega absoluta. Ahora, el cigarrero vuelve donde debía volver: a su tierra, a su plaza y a su gente.
La reaparición no será un hecho aislado. Morante ha cerrado cinco tardes en Sevilla con el nuevo empresario de la Maestranza, José María Garzón, consolidándose como uno de los pilares del abono hispalense. El acuerdo se fraguó tras varios encuentros discretos, primero en Marinha Grande (Portugal) y posteriormente en La Puebla del Río, culminando en una imagen simbólica compartida por el empresario con una sola palabra: “Soñando”. Hoy, ese sueño es una realidad.
La primera de esas cinco tardes será el Domingo de Resurrección, fecha emblemática que marca el inicio oficioso de la temporada sevillana. Morante encabezará un cartel de máxima expectación junto a Roca Rey, figura indiscutida del escalafón, y David de Miranda, torero en clara proyección. La corrida contará con toros de la ganadería de Hermanos García Jiménez, garantía de fondo y clase para una tarde llamada a marcar el pulso del año taurino.
Pero el regreso de Morante vertebra toda la temporada sevillana. Además de Resurrección, el torero actuará dos tardes más en la Feria de Abril, reforzando el núcleo artístico del ciclo. A ello se suma su presencia en la corrida del Corpus Christi, prevista para el jueves 4 de junio, una fecha que el nuevo empresario quiere recuperar con fuerza y que contará con Morante como eje artístico y simbólico del festejo.
La quinta comparecencia llegará en septiembre, durante la Feria de San Miguel, cerrando así un ciclo que abarca los momentos clave del calendario sevillano. Cinco tardes, las mismas que toreó el año pasado en la Maestranza, confirmando una continuidad coherente y una apuesta decidida por mantener a Morante como referencia estética y emocional de la plaza.
Queda abierta, como apunta El Mundo, la incógnita de si Morante hará temporada completa el resto del año. La duda forma parte de su personalidad y de su manera de estar en el toreo. Nunca fue un torero de planificaciones rígidas ni de calendarios excesivos. Su regreso se ha construido desde la intimidad, la reflexión y el respeto a su propio tiempo, lejos del ruido y fiel a su concepto.
Lo que sí es indiscutible es que la vuelta de Morante cambia el relato. Reordena carteles, eleva la exigencia artística y devuelve a Sevilla un faro creativo imprescindible. Cada tarde suya es un acontecimiento, una puerta abierta al duende, al riesgo y a la emoción sin intermediarios. Con Morante anunciado, Sevilla no solo tiene temporada: tiene alma.
El abono sevillano se presentará oficialmente el 9 de febrero en una gala en el Cartuja Center. Allí se confirmará lo que ya es un clamor entre los aficionados: la Maestranza vuelve a girar en torno al arte, y ese arte, una vez más, lleva el nombre de Morante de la Puebla.








