
22.09.2026 05:55 a.m.
Redacción: Héctor Esnéver Garzón Mora
La Real Maestranza de Caballería de Sevilla se prepara para vivir cuatro tardes de toros entre el 24 y el 27 de septiembre, con una novillada y tres corridas que reúnen a figuras consagradas y jóvenes valores. El broche definitivo llegará el 4 de octubre con un festival benéfico de marcado carácter solidario, en el que volverá a hacer el paseíllo en Sevilla el maestro colombiano César Rincón.
Arbeláez - Colombia. Sevilla vuelve a ponerse el traje de luces. Cuando septiembre comienza a despedirse y el calendario taurino encara su tramo final, la Real Maestranza de Caballería se dispone a abrir nuevamente sus puertas para una Feria de San Miguel de notable contenido artístico y ganadero. Cuatro festejos consecutivos, del jueves 24 al domingo 27 de septiembre, dibujarán una de las últimas grandes páginas de la temporada sevillana, con una combinación que conjuga juventud, veteranía, distintas concepciones del toreo y algunos de los nombres que han marcado el curso taurino de 2026.
El ciclo arrancará el jueves 24 de septiembre, a las seis de la tarde, con una novillada con picadores de Garcigrande. En el cartel aparecen Olga Casado, Ignacio Garibay y Manuel Domínguez, quien afrontará su debut con picadores. Será, por tanto, una tarde especialmente importante para quienes buscan abrirse camino en la difícil carrera hacia el escalafón superior. El novillero no solamente se enfrenta a la responsabilidad del paseíllo maestrante, sino también a la exigencia de un ruedo donde cada muletazo adquiere una dimensión especial.
La primera corrida de toros de la Feria de San Miguel llegará el viernes 25. Los toros de Puerto de San Lorenzo y La Ventana del Puerto serán lidiados por José María Manzanares, Alejandro Talavante y Juan Ortega, una terna que reúne tres maneras distintas de interpretar el toreo. La tarde ofrece, sobre el papel, un interesante diálogo entre la hondura, el temple, la expresión artística y la búsqueda de la faena construida desde el dominio de los tiempos y las distancias.
El sábado 26 será turno para una combinación de enorme expectación. Los hierros de Jandilla y Vegahermosa pondrán el contrapunto ganadero a una terna integrada por Emilio de Justo, Roca Rey y Pablo Aguado. La cita permitirá contemplar sobre el albero sevillano distintas formas de entender la lidia frente a un encierro que exigirá, como siempre, capacidad de lectura, colocación, técnica y conocimiento de los terrenos. En una plaza de las características de la Maestranza, donde el público conoce y mide cada instante de la faena, la capacidad para convertir la técnica en emoción volverá a ser uno de los grandes argumentos de la tarde.
Y llegará entonces el domingo 27 de septiembre, jornada que pondrá el punto final a la Feria de San Miguel con toros de Garcigrande para Morante de la Puebla, Daniel Luque y Borja Jiménez. Tres toreros de personalidades muy marcadas cerrarán el ciclo en una combinación que reúne el concepto clásico y personalísimo de Morante, la capacidad lidiadora y artística de Luque y la fuerza y dimensión creciente de Borja Jiménez. Será una tarde para que el toro, la muleta y el carácter de cada torero escriban el último capítulo de la feria.
Pero Sevilla no echará todavía el cerrojo a su temporada taurina. La Maestranza guardará una última carta para el domingo 4 de octubre, cuando el ruedo sevillano acoja un festival taurino de carácter benéfico que servirá como cierre de la temporada. El festejo comenzará a las 17:30 horas y tendrá como beneficiarios a la Acción Social de la Hermandad de la Estrella y Autismo Sevilla, convirtiendo el toreo en vehículo de solidaridad además de espectáculo.
Y en ese último paseíllo aparece un nombre que por sí solo despierta memoria, respeto y expectación: César Rincón. El maestro colombiano regresará al ruedo de la Maestranza, escenario que no pisaba desde la Feria de abril de 2007, según la información publicada sobre el festejo. Su presencia añade al festival una dimensión especial, porque no se trata únicamente del regreso de una figura histórica del toreo colombiano, sino de la oportunidad de volver a contemplar en Sevilla a un torero que dejó una huella profunda en la tauromaquia de ambos lados del Atlántico.
El cartel del festival tendrá además la presencia del rejoneador portugués João Moura, que actuará por colleras junto a su hijo João Moura hijo, además de César Rincón, Alejandro Talavante, Roca Rey, Pablo Aguado y el novillero con picadores Pepe Martínez. La combinación reúne distintas generaciones y disciplinas del toreo y plantea una tarde concebida no solamente desde la dimensión artística, sino también desde el compromiso social.
La vuelta de César Rincón tiene, además, un contexto particular. El maestro anunció durante este año su intención de regresar a los ruedos para participar en aquellos festejos que despertaran en él una motivación especial. Su decisión llegó después de actuaciones en Madrid y Colombia, y estuvo acompañada por reflexiones sobre el legado de la tauromaquia y sus raíces americanas.
Así, Sevilla tendrá dos momentos taurinos perfectamente diferenciados: primero, cuatro tardes de competición, bravura, técnica y creación artística durante la Feria de San Miguel; después, un festival en el que el toreo se encontrará con la solidaridad y con la memoria de una figura imprescindible para comprender la historia reciente de la tauromaquia colombiana.
La cuenta atrás ya está en marcha. Desde el jueves 24 hasta el domingo 27 de septiembre, la Maestranza volverá a medir el pulso de la fiesta de los toros, con seis nombres ganaderos, una novillada, tres corridas y una nómina de toreros capaz de despertar el interés de los aficionados. Y cuando parezca que el último toro de San Miguel haya puesto punto final a la temporada, Sevilla volverá a escuchar el toque de clarines el 4 de octubre para recibir nuevamente a César Rincón.
Será entonces cuando el maestro colombiano vuelva a cruzar el umbral de la Maestranza vestido de luces. Un regreso cargado de historia, una tarde de toros con vocación solidaria y un último paseíllo que promete convertir el cierre de la temporada sevillana en una cita especialmente emotiva.








